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El agua ha sido fuente de inspiración para
pintores, novelistas, poetas, filósofos y científicos.
Ha servido para unir culturas y para descubrir continentes. El agua
es poder, energía y salud. La importancia del agua para la
vida la conoce el hombre desde el principio de los tiempos. Sus
poderes curativos hacen de ella un recurso vital.
El agua mineromedicinal es agua subterránea filtrada a través
de las profundidades de la tierra, de la que va adquiriendo sus
propiedades. Desde la antigüedad, este agua es uno de los recursos
medicinales más utilizados y sus propiedades terapéuticas
son cada vez más conocidas, aplicadas y apreciadas.
Pero no todas las aguas son iguales. En el corazón del Valle
del Jerte, a 19 kilómetros de Plasencia, en el término
municipal de Valdastillas (Cáceres), se encuentra una finca
en la que existe una surgencia de agua de reputada fama por sus
fines terapéuticos y su gran riqueza mineromedicinal y, donde
según referencias históricas, se situaba el lugar
de reposo de los reyes godos conocida como Villa Gérticos.
Las aguas de este lugar se identifican por sus iones como “sulfuradas,
fluoradas, cloruradas bicarbonatadas sódicas” por la
Cátedra de Hidrología Médica de la Universidad
Complutense de Madrid y calificadas como mineromedicinales por la
Dirección General de Minas de la Junta de Extremadura, expediente
número BL100017. Estas características las hacen idóneas,
sobre todo, para tratamientos del aparato locomotor (reumatismos,
artritis, artrosis, ciáticas…), afecciones dermatológicas
(psoriasis, ezcemas, dermatitis alérgicas, acné…),
y enfermedades del aparato respiratorio (procesos inflamatorios
de las mucosas, catarros, etc.). |
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